
Manifestaciones llegaron a La Moneda
Tras el nombre de la marca Niemeyer el gobierno pretende destronar a quienes durante 8 años han logrado crear un espacio de encuentro, experimentación y desarrollo para diversos colectivos artísticos de la ciudad, denominado Centro cultural ex Cárcel de Valparaíso.
Horas de angustia viven decenas de artistas porteños tras el desalojo y el cierre de la ex cárcel, en donde el gobierno pretende construir un nuevo centro cultural como proyecto del Bi-centenario, lo que finalmente acabaría con la esencia del espacio construido mediante la participación ciudadana autogestionada y la comunidad en general.
El argumento entregado por el gobierno regional es que la decisión de desalojar el recinto fue tomada luego de una visita de inspección técnica al lugar, que constató peligros en el lugar para el desarrollo de las actividades culturales allí realizadas.
Francisco Marín, presidente de la corporación cultural ex cárcel, acusa que “esa no fue una decisión técnica, sino que política. El gobierno, pese a todas las solicitudes que hicimos, no hizo nada para restaurar la ex cárcel”. Agrega que “transformamos una cárcel en un parque público abierto, en el que convivieron una diversidad de expresiones artísticas y culturales. Se está cerrando una experiencia inédita en el país de hacer cultura y se está imponiendo un proyecto foráneo por la fuerza”.
Los artistas y talleristas del recinto han expresado sentirse desplazados con lo que respecta al proyecto cultural impuesto por el gobierno, debido a que en ningún momento han sido informados de lo que se pretende realizar en el lugar y a la vez, ningún colectivo artístico de la zona fue citado al lanzamiento del proyecto de Niemeyer lo que les parece muy extraño y de poca transparencia.
Marín agrega que “nosotros sostenemos un proyecto global de administración de un espacio público, abierto a la comunidad y frente a eso el gobierno de Bachelet, no se ha pronunciado. El tema de fondo nunca lo han señalado, que es como se usará este espacio. El problema para ‘el gobierno ciudadano’ es que en la ex cárcel se ha desarrollado un arte desde la base, y eso es cosa peligrosa para ellos”
Con respecto a sucesos extraños cabe destacar la sucesiva de incendios que han afectado a la ex cárcel, 7 en 18 meses, no es menor. Esta situación no dejó de extrañar a sus ocupantes, considerando el interés por las 2 hectáreas del recinto, ubicado a metros del centro de la ciudad, evidenciado hace tiempo por las autoridades regionales.
RODRIGO ESCOBAR SMITH
